11 Saltar al contenido
Juegos de cartas

Solitario clásico

El solitario clásico (también conocido como “solitario Klondike”) es uno de los más populares y famosos, y por tanto, uno de los más jugados. Aunque es conocido por jugarse en ordenadores, también es posible jugar con cartas físicas.

Personas icono

1 jugador

Tiempo duración

5-20 minutos

Baraja inglesa francesa

Baraja inglesa o francesa

Dificultad alta

Nivel de complejidad alto

Dado azar

Influencia del azar media

Materiales icono

Se necesita una baraja de cartas

✍ Preparación

Para empezar, se quitan los comodines del mazo y se barajan las cartas. Ahora hay que formar siete columnas de cartas, en la primera (empezando por la izquierda) tiene que haber una carta boca arriba; en la segunda, una carta boca abajo y otra boca arriba; en la tercera, dos cartas boca abajo y otra cara arriba; y así sucesivamente hasta llegar a la séptima columna que tendrá seis cartas boca abajo y una boca arriba. En todas las columnas, la carta que está cara arriba siempre debe estar abajo del todo. Este área se denomina zona del tablero (3) y es donde se va a producir la mayor parte del juego. Tendría que quedar tal que así:

Colocación de las cartas solitario clásico
Colocación inicial de las cartas

Las cartas sobrantes se dejan a un lado dejando un espacio a su derecha para dejar más cartas, este área se llama zona del mazo (1). Además, hay que dejar un espacio para que quepan cuatro cartas (una al lado de la otra), a esta zona se denomina pila (2).

🎯 Objetivo del juego

Para ganar a este solitario tienes que conseguir que todas las cartas acaben en la pila separadas por palos (picas, tréboles, diamantes y corazones) y ordenadas de forma ascendente (desde el as hasta la K). El orden es el siguiente: as, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, J, Q, K.

🎮 Cómo jugar al solitario clásico

La mecánica de juego es la siguiente: cada vez que haya un as disponible (esté boca arriba), vas a poder ponerlo en la pila. Si después de ese as, encuentras el dos de ese mismo palo, también vas a poder ponerlo encima. Después podrás poner el tres, luego el cuatro, y así sucesivamente hasta llegar a la K y completar ese palo. Para ganar tienes que conseguir completar los 4 palos.

Ahora, para desbloquear las cartas que están cara abajo puedes hacer movimientos en la zona del tablero. Aquí, el objetivo es formar escaleras descendentes con colores inversos, es decir, una escalera que va desde una carta más alta (Q por ejemplo), hasta otra carta más baja (7 por ejemplo). Y además se tienen que ir alternando los colores. Por lo tanto, esta escalera podría estar formada por una Q de corazones (rojo), una J de tréboles (negro), un 10 de corazones (rojo), un 9 de picas (negro), un 8 de diamantes (rojo) y un 7 de tréboles (negro). A esta escalera se le podrían ir añadiendo más cartas, como por ejemplo un seis de corazones. 

Por lo tanto, para poder mover una carta de una columna a otra se tiene que cumplir que la carta sea la inmediatamente inferior de la otra carta y sea del color contrario a esta. Cuando pasa esto, si la columna de la que partía la carta no tiene ninguna boca arriba, entonces se destapa la que está más abajo. Esto también sucede cuando llevas una carta a la pila. Siempre debe haber como mínimo una carta destapada en cada columna y esta tiene que ser la de más abajo.

Para los desplazamientos, se puede mover tanto una carta como un conjunto de cartas. Por ejemplo, si en una columna hay una escalera que va desde el 6 hasta el 2 (con colores alternos) y en otra columna hay un 5, se podría coger la escalera del 4 al 2 y ponerla en la columna del 5 si los colores coincidieran.

No se pueden coger cartas que estén en mitad de una escalera, solo se podrían coger estas cartas si también te llevas las de más abajo. Es decir, siempre tiene que haber escaleras alternas en el tablero.

En algún momento (o incluso al principio de la partida), ya no podrás realizar más movimientos, pues ahí es donde entra el mazo. Cuando ya no puedes hacer más movimientos, coges la carta superior del mazo y la colocas junto a este. Ahora también tienes esta carta disponible para jugarla en el tablero o llevarla a la pila. Si esta carta no te sirve, puedes sacar otra y ponerla encima de la anterior. Solo podrás jugar la última carta que has sacado del mazo, para jugar con las anteriores antes debes jugar las que están más arriba. Cuando se te acaben las cartas del mazo, puedes volver a darles la vuelta y seguir la partida.

En el transcurso de la partida, es posible que se queden columnas vacías sin ninguna carta. Aquí solo podrás poner una carta (una K) o un conjunto de cartas formando una escalera, siempre que la más alta sea una K y esté arriba del todo.

Perderás la partida si le das una vuelta completa al mazo sin realizar ningún movimiento en el tablero o sin llevar ninguna carta a la pila. Ganarás si eres capaz de llevar todas las cartas a la pila.

🔀 Variantes

Para hacer un poco más fácil este solitario, puedes poner boca arriba todas las cartas del tablero. Las reglas son las mismas, pero ahora vas a saber las cartas que se encuentran debajo y así, realizar los movimientos que te interesen.

Si todavía no te ha quedado claro cómo se juega al solitario clásico, puedes ver el siguiente vídeo: